Mario Bava, 1960
Si hace unos meses os acercábamos a esta sección a Darío Argento, ahora le toca el toca el turno a otros de los grandes de la escuela de terror italiana, Mario Bava. Y nada mejor para hacerlo que con lo que fue su ópera prima “La máscara del demonio”, quinta esencia del terror gótico y uno de los grandes títulos europeos dentro del género.
Hijo del director de fotografía Eugenio Bava, Mario no tardó en seguir los pasos de su padre, llegando a trabajar como director de fotografía para directores como Tourneur o el mismísimo Riccardo Freda (considerado el padre de la escuela italiana de terror). En 1959 decide que ya está preparado para rodar su primera película, dejando hasta su muerte (Roma, 1980) una filmografía más que recomendable, donde destacan entre otros títulos: “Terror en el espacio”, “Bahía de sangre”, “Diabolik”, o “Las tres caras del miedo”. Pero sin duda la película por la que pasará a la historía es por su ópera prima, una joya del cine de terror que cualquier aficionado al género (o no) tiene que ver.














