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Es evidente que en esta nuestra casa escribimos de lo que nos sale de la punta
de la polla, y eso posibilita ajustar ciertas “cuentas” pendientes con el mundo,
con uno mismo o en este caso, con un buen puñado de aburridísimos
snobs. El
crítico “entendido”: esa lacra para el rock n´ roll. Nunca obtendrás
su aprobación a no ser que reconozcas que Gram Parson sólo molaba de 3 a 4 de la tarde
del 7 de Enero del 68, o que los discos de Yoko Ono te parecen Avant-garde en vez del mojón
como un menhir que en realidad son. En el caso que nos ocupa, parece casi unánime entre
el rockerío mas sapiente, la idea de que los Stones deberían
haberse tirado por la garganta de Springfield después de “Tattoo you” o para
otros incluso antes (“Some girls” y después de mi el diluvio). Pues txabales, cualquier
momento es bueno para descubrir que en plena eclosión grunge, la mejor banda de la historia
del rock n´ roll se marcó un discazo con aroma a clásico, y recuperando lo que
siempre ha definido a los Stones: esas perfectas, redondas, enormes CANCIONES.
Se abre fuego con los Stones mas blueseros y un impresionante “Love is
Strong” que huele a humo y a garito de putas. Hace ya tiempo que Keith se ha convertido en ese
chamán bluesero que vendió su alma a sus ídolos del delta, y cada uno de sus
licks de guitarra en “Voodoo Lounge” huele a azufre que apesta. Después ostión en la cara con “You got me rocking”,
demostrando que los himnos rock no tienen secretos para ellos y que todavía pueden componer
un tema que aguante ser interpretado en directo entre “Start me up” y “Rocks
off” por ejemplo. El nivel sigue altísimo con “Sparks will fly” que nos da
a los stones más optimistas y felices y sirve para encontrarnos con uno de los highlights
absolutos del disco: “The Worst”. Keith a la voz, se abraza a su cara mas Thunders y nos
ofrece uno de las canciones losers más grandes que he disfrutado en mi vida. Todo es perfecto
aquí: los arreglos, la encantadora letra o la vulnerable voz de Keith a la
que le sientan como un guante estos registros. Mi canción “Richards” favorita
desde “You got the silver” o “Happy”.
El
nivel se mantiene con un “New faces” en el que Jagger se marca una de esas letras
enigmáticas y llenas de símbolos tan suyas, sobre la belleza y la juventud que se van.
¿Cuando se le hará justicia a Mick como el fabuloso letrista que es?!! Ese comienzo
con “There's a new guy in town / He's been dragging around / He's the figure of
youth…” es espectacular y la canción tiene unos preciosos arreglos
clásicos muy a la “Ruby Tuesday” El nivel sigue muy alto con mas joyas como la preciosa y triste “Out of
tears”, o la declaración de principios de “I go wild”. Y es que si por algo son
grandes las canciones de “Voodoo Lounge” es por dos cosas: Porque el nivel es brutal, y
porque además las canciones tienen muchísimas reminiscencias a su estilo
clásico, lo cual hablando de los Stones de 1994 era difícil de esperar. En la recta
final es donde encontramos alguna canción que no llega al nivel general del disco, pero
todavía quedan dos gemas realmente espectaculares: la inspiradísima “Blinded by
rainbows” que recupera gotas del espíritu “Aftermath” y la segunda joya que
canta Richards y que vuelve a ponernos los pelos de punta: “Thru and thru” donde el
vagabundo millonario de la telecaster emociona de nuevo como sólo lo hacen
los puros, los que no esconden nada, ni usan ficticias trampas baratas. Pues esto y
(mucho) más es “Voodoo Lounge”. Un disco cojonudo en el que los Stones
recuperaron la inspiración de sus albumes clásicos, demostraron que mantenían
clase y galones, y nos dejaron otra buena sarta de temazos que la mayoría de los sectarios
del rock desprecian sin haber casi escuchado. Desde luego, si hay que hacer
una raya en el suelo entre los pajeros integristas y la gente que disfruta la música con los
cojones y el corazón, entre los que se fijan mas en la década de un disco o lo poco
que vende la banda y los que simplemente quieren canciones, entonces yo siempre quiero estar en el
lado de “Voodoo Lounge” Powered by AkoComment 2.0! |