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Un repartidor de periódicos de 30 años de edad. Hace tres lustros, hacia el año 1992, uno veía en Chris Peterson un personaje demasiado irreal: no podía existir alguien tan anormal, ni tan patético. Ahora que rondamos la misma edad me pregunto si no es más real de lo que quisieramos creer: treintañero, calvo, gordo, con éxito nulo entre las féminas, con un trabajo de mierda y viviendo con sus padres primero, o de alquiler en un cuchitril después. Así podría resumirse la vida de muchos de nosotros. No me digais que no conoceis a alguien que cumpla varias de esas características. Todos tenemos algo de Chris Peterson, es un hecho. Así que acéptalo y disfruta, es lo que haría Chris en tu situación. En el fondo no resulta muy diferente de Homer o de Peter Griffin, solo que en esta ocasión está encarnado por una persona de carne y hueso. Te queda la duda de si realmente existirá gente así, no puede ser todo casualidad. Y también, como ocurre con los Simpsons y Springfield, la serie está ambientada en un suburbio no se sabe hasta que punto ficticio llamado Greenville. Pero realmente ¿quién es Chris Peterson? ... Este personaje nació de la mano de Chris Elliot, antiguo guionista de “Late Night with David Letterman”, e hijo de un humorista famoso en su país, Bob Elliot. En 1990 consiguió de alguna manera que le dieran su propia serie, y así vio la luz “Get a Life!”, una de las series de televisión más alucinógenas de todos los tiempos. Cómo lo consiguió es algo que nunca me explicaré, porque nadie en su sano juicio podría pensar que algo así podría triunfar. De hecho la serie no tuvo todo el éxito que cabría desear y desapareció tras 2 gloriosas temporadas. Aquí en España la emitió Canal +, y a pesar de su corta vida y de que solo se reemitió una única vez (o quizás precisamente por eso), rápidamente se convirtió en serie de culto. A Chris Elliot le hemos visto en películas como “Atrapado en el Tiempo” o “Algo pasa con Mary”, pero también llegó a protagonizar un largometraje creado para él solito y para su lucimiento personal, “Cabin Boy”, y que yo nunca he llegado a ver. Si alguien puede hacerme llegar una copia se lo agradeceré eternamente. Si todavía no teneis claro de qué serie estoy hablando quizás os ayude a recordar cuando os diga que los créditos iniciales se abrían con “Stand”, un tema de REM que ya siempre estará indisolublemente unido a un barbitas barrigón lanzando periódicos enrollados desde su bicicleta, e intentando, con cara de sátiro, verle las bragas a su vecina madurita. Puede que algunos penseis que es lo único interesante que han aportado REM a este mundo, pero ya solo con ejercer de banda sonora para esta serie para mí tienen ganado el cielo. Aunque no se ha editado oficialmente en dvd en nuestro país (sí está editada en los States), todos los capítulos se pueden encontrar por la red. Con una calidad pésima, eso sí. Siempre hay gente más enferma que nosotros mismos, no lo olvideis… Resultaría difícil destacar algún capítulo por encima de otro, pero si hay uno que todo el mundo que haya visto alguna vez la serie recuerda, ese es el de V.O.M.I.T.O.N., siglas que responden a “Visita de Otro Mundo que Impacta en la Tierra… eeeh… Ocho Nabos”. Es este uno de los últimos capítulos de la serie, y realmente te preguntas hasta donde podría haber llegado de haber seguido en esa línea. No se pueden olvidar tampoco capítulos como el del Chico Cartera, el de los residuos tóxicos que convierten a Chris en una máquina del deletreo, el de los falsos padres Amish que vendieron a Chris cuando era un bebe, o el del repartidor 2000. Porque si hay una constante en la serie, aparte de las numerosas muertes que sufre Peterson en varios episodios, es su obsesión por el futuro, simbolizado en esa cifra del año 2000. Pero es un futuro cutre y pasado de moda. Los efectos especiales de la serie son de un simplismo sonrojante, si no fuera porque sospechamos que estaban hechos así adrede. Recordad el capítulo de La Gran Ciudad, con esas imágenes de los años 50, y sabreis a lo que me refiero con futuro cutre y pasado de moda. Pero esos detalles forman parte del encanto de “Búscate la vida” y los que la convierten en algo único. A saber: viajes en el tiempo, alienígenas, animales de zoo sobre ruedas, marisco pasado que provoca amnesia a quien lo toma, residuos tóxicos, operaciones de amigdalas, sexo en cámaras frigoríficas, unos padres jubilados que se pasean siempre en bata, micros de la policía ocultos, obreros de la construcción, atropellos repetidos, intentos de soborno, exámenes de conducción… y todo esto en solo 35 episodios. Así que enchufa tu banjo una vez más, porque como he dicho al principio todos tenemos algo de Chris Peterson, aunque maldita la gracia que eso nos hace. |
Koryrik Escrito por Invitado el 2008-05-29 05:26:03 Coincido contigo en que es una serie de culto y que es una lástima no saber hasta donde habría podido llegar, ya que no hay ninguna escena mala o que sobre. |
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