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 SALA COPERNICO - 28-04-07 MADRID
Despues de dos años de ese coitus interruptus de concierto que dieron en el
conocido Festimad de los disturbios, donde en medio de su chou, una ventolera hizo que la chapa del
techo del escenario amenazara con desplomarse y tuvieron que salir por patas por lo que pudiera
pasar, volvieron a Madrid. Esta vez jugaban en un terreno pequeño, donde creo que se
puede disfrutar más de un espectáculo de este tipo que en un megaescenario donde esten
los músicos desperdigados.
En la gira europea, los californianos se
trajeron a una banda que tiene su segundo trabajo calentito, Valient Thorr, unos peludos divertidos
más jebis que el viento que supieron calentar al personal congregado en la pequeña
sala madrileña.
Estos, como teloneros que son y encargados de preparar el terreno a las
estrellas de la noche, tocaron poco, unos 30 minutos, pero en ese tiempo se metieron al
público en el bolsillo, un cantante que no paraba de moverse, se encaramó en una
barandilla que habia en la sala saltando desde allí al público, cantando entre el
respetable, haciendo que se agachara toda la sala, vamos que disfrutó como un enano e hizo
disfrutar a los congregados allí, mientras la banda permanecia en el escenario ejecutando los
temas a la perfección uno tras otro. Mucho punteo de guitarra jevilona y una sección
rítmica muy potente que dejaron muy buen sabor de boca.
Tras la
descarga de Valient Thorr, descanso del personal breve para ir a la barra a pillar líquidos o
fumarse unos cigarros de esos que fuma la juventud para ir preparando el cuerpo a lo que se
avecinaba y vuelta a los decibelios y el desmelene. Llegó la hora de Fu Manchu. Abrieron con
un tema que desconocía, pero en el que pude darme cuenta que habian subido los decibelios y
la calidad del sonido con respecto al grupo anterior, la gente todavia estaba tranquila, pero en el
segundo tema, “Laserblast!” cuando ya empezaron a tocar los
“clásicos” de la banda, la peña empezó a moverse y a disfrutar.
Hubo pogos y hasta algún personaje se tiró desde el escenario.

Ya fue un no parar, tres temas de su último disco
“We must obey” en todo el set, mezclados entre clásicos de sus discos más
conocidos y más queridos por los fans “King of the road” “The action is
go!” y “Daredevil”, tocando clásicos de la banda como “Tilt”
“Evil Eye” o “Hells on wheels” con el que terminaron el set de una hora y
media casi. Se echó de menos que se tocaran algún corte de sus últimos
discos “Start the machine” y “California Crossing”, tal vez porque a sus
fans no les gusten esos discos o porque no les guste a ellos... quien sabe.
Despues de un breve descanso, salieron a rematar
la faena preguntando al respetable congregado que qué tema querían que tocaran.
Tocaron dos más para terminar porque se acababa el tiempo, ya que la sala tendría que
abrir como discotheque o a saber por qué, pero por ellos se hubiesen quedao hasta que se
hartara la gente o ellos.
Para terminar, temazo entre los temazos, “Godzilla” con
el que echaron el resto y se despidieron de la audiencia. Al terminar, en mi cara una sonrisa de
oreja a oreja porque por fín habia visto a uno de los grupos que más me gustan y en
mis oidos un pitío que daba fé del volumen brutal que toca esta gente y la
sensación de haber visto un concierto contundente y rotundo, sin medias tintas y con un nivel
extraordinario desde el primer tema al último, con una banda entregada y disfrutando sobre el
escenario. ¿Acaso no es esto la mayor satisfacción del rock and
roll?
Texto: Malafoman
Fotos: Fu Manchu en Durango Pateruena, April 2007 La Maquina de Huesos Powered by AkoComment 2.0! |