De cómo tirar la piedra, esconder la mano e ir de íntegro por la vida

E-mail Print PDF

En cierta ocasión en una reunión de staff comentamos, medio en broma, que no teníamos integridad ni dignidad alguna. Y es que en ocasiones uno tiene que acudir a decisiones difíciles en las que se ve obligado a recurrir a "la menos mala". Como cuando decidimos por pura necesidad y por instinto de supervivencia implementar un servicio de suscripción para poder sufragar el mantenimiento de la web, cuando hemos tenido ofertas para publicar contenidos publicitarios que no hemos podido rechazar, o como cuando por un breve período de tiempo se nos ocurrió que tal vez podríamos cobrar una cantidad prácticamente testimonial a todo aquel que nos pidiese por todo el morro que le hiciesemos promoción gratis de sus asuntos. Debo añadir que esto último no funcionó y nunca llegamos a cobrar nada a nadie, aunque sí que hubo algún que otro indignado que no entendió el asunto, pero que aunque así hubiese sido tengo la conciencia bien tranquila: ya solo mi tiempo y mi trabajo cuestan un dinero, no hablemos ya de gastos indirectos; además aquí viene pero que muy a cuento aquello de acordarnos de Santa Bárbara solo cuando truena y recordar también a la audiencia esas campañas por Facebook en las que dejan bien clarito que a los músicos también les gusta cobrar por su trabajo y se indignan cuando se les propone tocar gratis.

Viene todo esto a cuento por un artículo reciente de cierto "pope" de la prensa musical en el que acusaba a algunos medios (rivales supongo dada la inquina utilizada) de prostituir el periodismo al vender espacio y contenidos (esto es, reseñas o entrevistas) y a los que calificaba de ratas, todo acompañado de una efectista ilustración de tan inmundo roedor, claro. El autor, en un arrebato de modestia, se ponía como ejemplo de integridad y de buen hacer contando batallitas de cuando dirigía una revista impresa y rechazaba ofertas de sellos por "prostituir" su portada. Dado que no tengo por qué dudar de su palabra ni de sus principios, sí me gustaría decirle a este señor varias cositas, aunque dudo mucho que se vaya a dar por aludido. Y no porque nos hayamos sentido aludidos nosotros, sino porque la actitud de este personaje me ha parecido escandalosa y "escandalizante" por todo lo que expondré a continuación. No utilizaremos su nombre como tampoco él citaba los de las "cabeceras gratuitas" a las que llamaba ratas y recomendaba literalmente dedicarse a otra cosa. Y todo por querer sacar adelante un negocio. Porque esto, señores, no sale gratis y de alguna manera hay que mantenerlo. Pero claro, tiene que ser muy fácil hablar cuando vendes tal cantidad de banners que tu web parece un árbol de navidad, todo lleno de lucecitas y colores parpadeantes. Banners que contratan empresas discográficas multinacionales o instituciones públicas, como el que en este mismo momento ocupa algo así como un tercio de la pantalla al acceder a cualquiera de sus contenidos. Banners como el que incluyen hasta en su newsletter diaria. Todo con pingües beneficios supongo, estamos hablando de un medio de renombre. Pero esto no es prostitución, es publicidad, claro.

En el fondo lo que a este señor le debe de escocer es que, por mucho que su medio haya tenido que refugiarse en el medio virtual para sobrevivir (por necesidad y no por convicción, más que probablemente), ve cómo desde la popularización de internet el periodismo musical de este país se ha visto invadido por un intrusismo laboral que lo está devaluando. ¡Como si en este país alguna vez hayamos tenido grandes y reconocidos periodistas musicales que no nos hayan parecido una puta broma! Se me ocurre aquel que parecía Doc Brown, el científico de "Back to the Future". En el fondo me hace bastante gracia que un medio que se dedica a fusilar noticias de los grandes medios internacionales sin ningún rubor y sin citar NUNCA sus fuentes (a mí me contaron el primer día de carrera que eso no se hacía porque estaba muy feo), ponga el grito en el cielo porque algunos quieran sobrevivir mediante el uso de transacciones económicas más o menos éticas, pero totalmente libres y lícitas. Está claro que el concepto de integridad puede ser bastante laxo.

Comentarios (1)Add Comment
Aporte
escrito por webmaster, September 28, 2012
Esta editorial viene a cuento de un árticulo firmado por uno de esos purpurados de la prensa musical
alternativa española, de una otrora publicación en papel que no se pudo mantener en formato físico,
probablemente por la competencia desleal de la que amargamente protesta. También puede que no pudiese
mantener el formato en papel por ser un muermo como lo es ahora su profesional web mas parecida a un
arbol de navidad por la cantidad de publicidad saltarina que a un magazine serio, no es eso venderse?
Dios nos creó y Samuel Colt nos hizo a todos iguales, señor PUCHADES váyase a cagar a la vía, aprenda
lo que es el internet horizontal en el que la calidad vale más que unas oficinas luminosas y en el
que escribir sobre Dylan día sí y día también cansa más que comer all bran a diario.
report abuse
vote down
vote up
Votes: +2

Escribir comentario
smaller | bigger

busy
Last Updated ( Friday, 28 September 2012 18:24 )  

Rockandrollarmy en Twitter

Facebook

Rockandrollarmy en Facebook