Editorial

Billboard le hace la pelota a Justin Bieber

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Antes me indignaba ver cómo en Twitter prácticamente casi todos los días es trending topic alguna niñata fan del puto Justin Bieber. Ni entiendo cómo es posible que las opiniones de estúpidas crías que mejor estarían en el anonimato (espero que algún día avergüencen de sus ridículos actos) pueden ser difundidas y jaleadas, ni mucho menos cómo un puto crío al que es evidente que sus padres no le dieron un buen par de hostias bien dadas en su momento puede levantar semejante fanatismo. Que sí, que el fenómeno de las fans no es nada nuevo, pero con esto de internet y las redes sociales se está saliendo de madre. Y mucha culpa también la tendrán los padres, pero ese es otro tema.

De todas maneras lo que ya me ha parecido el colmo es el twit que ayer lanzó el bacario que se encarga de administrar la cuenta de Billboard. Hasta ahora yo la tenía por una publicación de prestigio, pero con cosas como estas lo único que les falta es bajarse los pantalones y los calzones hasta los tobillos, recostarse sobre una mesa despejada y que el puto crío de los cojones se la meta hasta quedarse ahíto. Porque darle las gracias por usar la portada que le dedicó la revista como imagen de avatar no es ya pasarse de servil, sino de ridículo. Me gustaría escuchar qué diría el Señor Lobo de todo esto. Además... ¿qué cojones ha hecho el crío este de las pelotas por la música? Si olvidamos todo criterio por cuestiones de ventas y modismos apaga y vámonos.

Pero este es el sino de los tiempos: mientras los Justin Biebers, Rihannas, Black Eyed Peas, Lady Gagas, Beyoncés y demás chusma del mundillo musical con carreritas tan endebles como cortas reciben atención hasta la sobreexposición de medios tanto especializados como generalistas, grupos de verdad, esos que escriben sus propias canciones, se patean salas mugrientas y levantan -con mucha suerte- sus carreras a base de sudor y trabajo, son ignoradas sistemáticamente.

Quizás tuviera razón Chris Lee de Supagroup en la entrevista que nos concedió recientemente cuando decía que parece que la hora del Rock and Roll ya ha pasado, como le ocurrió al Jazz o al Swing, pero desde luego con el capote que están echando los medios musicales más importantes, donde nuestra música prácticamente brilla por su ausencia salvo algunas excepciones -dinosaurios del Rock mayormente-, nos podemos dar por jodidos.

Siempre lo he tenido claro en ese sentido: si no hay apoyo de los medios, de nada sirve que haya gente que esté editando discos a la altura de lo mejor de su discografía (casos de Urge Overkill o Michael Monroe), prometedores discos que en condiciones normales presagiarían carreras muy satisfactorias (The Whybirds, Rival Sons o The Vegabonds por ejemplo) o nos estén dando directos de ensueño (y que aquí cada cual inserte el suyo, porque últimamente las reuniones, despedidas, vueltas a los escenarios, giras conmemorativas, etc. nos están proporcionando orgasmos musicales difíciles de imaginar hace unos pocos años casi de contínuo). Y todavía hay gente que cree estar haciendo un servicio público colgando en internet discos de pequeños grupos que en la mayoría de los casos se autoeditan sus trabajos. Desengañaos de una puta vez: sois parte del problema. Y cada vez que un grupo tiene que iniciar una colecta en internet para poder venir a tocar a Europa no es simplemente porque no tengan el respaldo de un sello detrás, sino porque gran parte de esa gente que se ha descargado su disco y que está ansiosa por ver su directo no ha pagado por ello cuando la tecnología permite que bien pudiera haberlo hecho. Me parece una situación tan triste que apenas me quedan ganas para profundizar en ello, aunque quizás algún día lo haga. La cuestión es que el Rock se nos está muriendo. Nunca ha sido tan underground como ahora y esto no tiene visos de cambiar para mejor. Y no parece que queramos hacer nada por él. A mí al menos se me están quitando las ganas de seguir en la trinchera, porque la sensación de prédica entre dunas arenosas es cada vez mayor.

 

Danko Jones: 'Después de escuchar 'Lulu' vendo mi colección de Metallica'

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Una vez ya dije en otra editorial que uno no puede pretender hablar mal de Metallica y salir impune, aunque tenga más razón que un santo. El penúltimo en salir escaldado ha sido el mismísimo Danko Jones por comentar en Twitter tras escuchar el infame (y hablo de oidas, no me he molestado en escuchar el disco) "Lulu" que Lou Reed y Metallica han grabado juntos, ya que comentó literalmente que tras la experiencia iba a vender su colección completa de Metallica, que según dijo más tarde en el mismo medio incluye unos 130 bootleg en varios formatos. Su tweet tuvo lugar el pasado lunes día 23, y las reacciones han seguido varios días más.

Y todo esto porque probablemente todos los ceporros que se molestan con semejantes gilipolleces, que probablemente además son más bien bravuconadas dirigidas a echarse unas risas que comentarios que debieramos de tomar en serio, no tienen sentido del humor. Porque un par de tweets antes, el canadiense había comentado que "Lulu" era el "Waterworld" del Rock, haciéndo una comparación con aquel bodrio multimillonario que rodó el panoli de Kevin Costner.

Dándole vueltas a todo esto me pregunto si el problema de Metallica en la actualidad no estará dentro de la banda sino fuera, en las miríadas de fans energúmenos que aceptan a ciegas cualquier cagarro que les surja del ojete y tengan a bien comercializar. Estos talibanes son peores que las niñatas que hacen cola durante una semana a la entrada de un pabellón para ver al niñato con flequillo de turno. Porque aquellas no tienen más pretensiones que ver al personajillo y por norma general todavía no han superado la adolescencia, pero entre los de Metallica los hay bien creciditos y encima se creen por encima. Como decía también Danko Jones, a ver cuánto tarda algún tarado en soltarme de todo menos guapo.

 

Ayer murió el hombre que mató la música, Steve Jobs

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No son palabras nuestras. Lo dijo el ínclito Jon Bon Jovi el pasado mes de marzo. El bueno de Bon, a quien actualmente solo le relaciona con el Rock el compartir nombre con el cantante de AC/DC, acusó personalmente al cofundador de Apple de matar la música. Ya hablamos de ello en su momento, así que emplazamos al lector ávido de información a que consulte aquel editorial.

Hablemos pues del hombre que, como responsable de Apple, no creemos que sea responsable directo del declive del negocio de la música, pero sí en gran medida de una nueva manera de entender su consumo. Según datos de la poco fiable en general versión hispana de la Wikipedia (nuevamente esto no lo decimos nosotros, son datos de un estudio que se publicó hace algunos meses), en 2009 la tienda online de Apple, iTunes, copaba el 25% de la venta de música en los Estados Unidos. Desde su creación en 2003 y hasta el año 2010 ya había vendido más de 10.000 millones de canciones. En los primeros seis meses de este año, según datos de Nielsen Soundscan, el aumento de ventas en formato digital en los Estados Unidos se cifraba en el 19%. iTunes además firmó un acuerdo en el año 2009 con Live Nation para comercializar conciertos de una veintena de artistas aproximadamente en aquel momento.

Steve Jobs murió ayer 5 de octubre de 2011 cuando tan solo contaba con 56 años de edad por un cáncer de páncreas. Tal vez hoy Jon Bon Jovi se sienta tan mal como debería.

Last Updated ( Thursday, 06 October 2011 11:29 )
 

KUKUTZA NO SE TOCA

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BILBO-. Elena Galán Rodríguez de Isla, una jueza sustituta que está al frente del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 5 de Bilbo, ha levantado la paralización cautelar de la licencia de derribo otorgada por el Consistorio bilbaino a la empresa Cabisa, origen del violento desalojo del miércoles de Kukutza III, con lo que ha autorizado la demolición del edificio.

La juez ha desatendido así la petición de la asociación de vecinos Errekaldeberriz, cuyo abogado, José Angel Esnaola, defendió en la vistilla de ayer que la licencia de derribo es "nula e ilegal", ya que no lleva aparejada ni un proyecto para construir viviendas y tampoco se han cumplido obligaciones como la reparcelación, proyecto de descontaminación, cesión del 15% del aprovechamiento urbanístico u obligaciones como la urbanización de aceras y la plaza aledaña.

En su auto, la jueza sostiene que "el edificio no está incluido en ningún régimen de protección" pero no entra a analizar sobre el proyecto cultural de Kukutza.

Argumenta que, a la luz de las pruebas aportadas por las partes, debe considerarse "prevalente el interés público residenciado en la ejecución de las previsiones del planeamiento y los perjuicios que pudieran ocasionarse" a la empresa Construcciones Cabisa, titular de la licencia de obras, "en cuanto a la demora de la promoción proyectada en el inmueble y sin que puedan obviarse los derechos de legítimo propietario".

Llamamiento a acudir a Kukutza

Nada más confirmarse la decisión de la jueza, desde Kukutza han hecho un llamamiento a acudir al gaztetxe de Errekalde.

Para esta tarde se ha convocado una nueva manifestación, a las 20.00 en Errekalde, en defensa del gaztetxe.

fuente : Gara.net

Last Updated ( Friday, 23 September 2011 12:24 )
 

Tsunami Nirvana: 20 años de 'Nevermind'

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Mañana 24 de septiembre de 2011 se cumple el vigésimo aniversario de la salida al mercado de "Nevermind", el disco de Nirvana que supuso un antes y un después en el panorama musical del Rock. La irrupción de Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl hundió una escena musical que casi de la noche a la mañana pasó de vender millones de discos y reventar estadios a intentar encajar en las nuevas circunstancias primero, y desaparecer como si nunca hubiera existido poco después. Fue un tsunami que envió al underground a bandas acostumbradas a viajar en limusina y elevó a la categoría de superventas a otras que se habían batido el cobre en discográficas independientes y subsistiendo en pequeños garitos.

¿Era "Nevermind" un disco tan grande como para que ya en su momento se le adjudicase la suficiente fuerza como para sepultar un tipo de Rock más basado en la imagen -aunque de aquello también salió muy buena música, por mucho que los alternakids que se destetaron con Nirvana no miren más allá del año 90- y que se le considerara el símbolo de una nueva generación? Pues yo diría que sí y no. La calidad del disco es innegable. Su éxito se lo ganó por derecho propio, y está claro que efectivamente es el disco que marcó aquella época. Pero también está claro que por mucho éxito que tenga un disco, si la maquinaria de promoción y sobre todo el ansia de las discográficas por sacar tajada a toda costa no entra en acción, una sola banda no podría haber desterrado del mapa a tantos otros grupos. Los sellos se lanzaron a fichar como locos a grupos "alternativos" que siguieran, aunque fuera por paisanaje, la estela de Cobain & co., y fue entonces cuando la bola comenzó a rodar. Toda la atención que se prestó a los nuevos descubrimientos se apartó de todas las bandas que habían estado de moda hasta entonces, afectanto tanto a los grupos de tercera regional como a grupos que realmente merecían la pena, y simplemente porque las leyes de mercado así lo dictaban en aquel momento.

Lo curioso de todo esto es que mientras el Grunge se fagocitó a sí mismo paulatinamente tras la muerte de Cobain, muchos de estos grupos hard rockeros subsisitieron o reemergieron algún tiempo después con relativo éxito y/o tino. Por suerte para el oyente educado en el Hard Rock clásico tengo que añadir, porque gracias a que afortunadamente todos los que compramos "Nevermind" en 1991 no éramos unos recién llegados al mundo de la música, cuando bajó la espuma del Grunge pudimos recuperar a algunas de aquellas bandas y hoy en día no son pocas las que giran con cierta regularidad o que hemos podido ver por primera vez por estos parajes. Fueron años difíciles, sí, pero a la larga ¿quién ha sido el vencedor? Nirvana desaparecieron forzosamente, Pearl Jam no es una sombra ni de lo que fue entre 1991 y 1993 aproximadamente, Soundgarden solo recientemente han vuelto, Alice in Chains hace algo más, pero a costa de haber perdido por el camino a Layne Staley y casi a Jerry Cantrell (por no citar al difunto Mike Starr) y, por no alargarnos, del resto de bandas de Seattle que adquirieron éxito moderadamente poco más se supo. No olvidemos que 1991 es el año de edición de "Badmotorfinger", "Ten", "Temple of the Dog" o el propio "Nevermind", pero también de "Use Your Illusion" o el "Black Album". Así que si alguien me pregunta, considero tan fundamentales los discos de aquellos grupos que comenzaban a parecer dinosaurios como los de todas estas bandas que imprimieron una urgencia vital y una nueva manera de entender la música.

Tampoco creo que haya que olvidar que un éxito como el de Nirvana pueda salir de la nada. Sin unos Pixies, unos Jane's Addiction o unos Sonic Youth que habían abonado antes el suelo, no podrían haber germinado unos Nirvana. Y sabemos que Cobain lo admitía siempre que podía pero ¿lo saben muchos de los que crecieron con su éxito?

 
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