El Rock será underground o no será
Thursday, 25 October 2012 00:30
Natxo G.
Detesto tener que utilizar términos que, de tan manidos, han perdido completamente su significado original para ser pasto de un uso masivo que los desvirtúa completamente. Pero en el caso del underground al que nos referímos con el título, me temo que no me queda otro remedio: otras opciones que se me ocurren son indie o independiente o bien alternativo, que suenan todavía mucho peor. Y por underground me quiero referir a prácticamente todos los grupos de Rock de la actualidad (y entiéndase Rock en sentido amplio). Creo haber tratado el tema anteriormente con más o menos profundidad en otros artículos, así que no me extenderé explicando lo de siempre (que las bandas de Rock capaces de llenar estadios por ejemplo se cuentan con los dedos de las manos, y que de estas las que llevan menos de tres lustros de carrera son... prácticamente inexistentes). No parece haber mucho reemplazo, los medios de comunicación son cada vez más reacios a dar minutos o párrafos a nada que no sea un superventas o un fenómeno de masas y además la piratería está evitando que muchas bandas puedan vender la suficiente cantidad de copias de sus trabajos como para ser tenidas en cuenta por la maquinaria promocional de las discográficas y que lleguen así a más gente.
Tampoco soy de la opinión de que el Rock está muerto. Tenemos grandes bandas en la actualidad, una agenda de conciertos que no habríamos podido ni soñar hace unos años, algunos festivales potentes y un medio tan inabarcable como internet que nos permite colarnos casi hasta en la cocina de los músicos, interactuar con ellos y tener acceso a sus productos, ya sean discos o bien merchandising. Aún así creo que todavía tenemos mucho que aprender de la red y desarrollar un uso responsable de ella, en el que habría que centrarse principalmente en la justa remuneración del artista por su trabajo. Estamos, como digo, ante una crisis en su doble acepción de dificultad pero también de oportunidad. Y por una vez soy optimista al respecto. Si el lector pudiese acceder al sancta sanctorum de Rock and Roll Army, sus muy deseadas estadísticas, constataría un hecho que a mí mismo me causó bastante perplejidad en su momento. Y es que en muchas ocasiones artículos referidos a pequeñas o casi desconocidas bandas tienen mayor número de visitas que, pongamos por caso, el artículo de turno de portada dedicado a los Rolling Stones. Analizando el dato podemos llegar a varias conclusiones, como que la democratización de internet también afecta a los medios musicales (con el inestimable concurso, por qué no decirlo, de las redes sociales que sirven para que el virus se extienda a base de compartir contenidos). Pero también que existe una demanda de ese tipo de contenidos por parte de un público que no se deja engatusar por la inclinación hacia el fenómeno más trendy de los medios más cool (nótese la ironía en utilizar aquí términos como trendy y cool). Todavía estamos lejos de poder competir con cabeceras de campanillas (y aquí no me refiero exclusivamente a Rock and Roll Army), pero estamos formando una especie de resistencia que, si bien no todo lo numerosa que nos gustaría, sí es al menos fiel y decidida. Somos la avanzadilla de un movimiento, y por primera vez en mucho tiempo veo el futuro del Rock con cierta esperanza.
Last Updated ( Thursday, 25 October 2012 06:36 )
De cómo tirar la piedra, esconder la mano e ir de íntegro por la vida
Thursday, 27 September 2012 00:00
Natxo G.
En cierta ocasión en una reunión de staff comentamos, medio en broma, que no teníamos integridad ni dignidad alguna. Y es que en ocasiones uno tiene que acudir a decisiones difíciles en las que se ve obligado a recurrir a "la menos mala". Como cuando decidimos por pura necesidad y por instinto de supervivencia implementar un servicio de suscripción para poder sufragar el mantenimiento de la web, cuando hemos tenido ofertas para publicar contenidos publicitarios que no hemos podido rechazar, o como cuando por un breve período de tiempo se nos ocurrió que tal vez podríamos cobrar una cantidad prácticamente testimonial a todo aquel que nos pidiese por todo el morro que le hiciesemos promoción gratis de sus asuntos. Debo añadir que esto último no funcionó y nunca llegamos a cobrar nada a nadie, aunque sí que hubo algún que otro indignado que no entendió el asunto, pero que aunque así hubiese sido tengo la conciencia bien tranquila: ya solo mi tiempo y mi trabajo cuestan un dinero, no hablemos ya de gastos indirectos; además aquí viene pero que muy a cuento aquello de acordarnos de Santa Bárbara solo cuando truena y recordar también a la audiencia esas campañas por Facebook en las que dejan bien clarito que a los músicos también les gusta cobrar por su trabajo y se indignan cuando se les propone tocar gratis.
Viene todo esto a cuento por un artículo reciente de cierto "pope" de la prensa musical en el que acusaba a algunos medios (rivales supongo dada la inquina utilizada) de prostituir el periodismo al vender espacio y contenidos (esto es, reseñas o entrevistas) y a los que calificaba de ratas, todo acompañado de una efectista ilustración de tan inmundo roedor, claro. El autor, en un arrebato de modestia, se ponía como ejemplo de integridad y de buen hacer contando batallitas de cuando dirigía una revista impresa y rechazaba ofertas de sellos por "prostituir" su portada. Dado que no tengo por qué dudar de su palabra ni de sus principios, sí me gustaría decirle a este señor varias cositas, aunque dudo mucho que se vaya a dar por aludido. Y no porque nos hayamos sentido aludidos nosotros, sino porque la actitud de este personaje me ha parecido escandalosa y "escandalizante" por todo lo que expondré a continuación. No utilizaremos su nombre como tampoco él citaba los de las "cabeceras gratuitas" a las que llamaba ratas y recomendaba literalmente dedicarse a otra cosa. Y todo por querer sacar adelante un negocio. Porque esto, señores, no sale gratis y de alguna manera hay que mantenerlo. Pero claro, tiene que ser muy fácil hablar cuando vendes tal cantidad de banners que tu web parece un árbol de navidad, todo lleno de lucecitas y colores parpadeantes. Banners que contratan empresas discográficas multinacionales o instituciones públicas, como el que en este mismo momento ocupa algo así como un tercio de la pantalla al acceder a cualquiera de sus contenidos. Banners como el que incluyen hasta en su newsletter diaria. Todo con pingües beneficios supongo, estamos hablando de un medio de renombre. Pero esto no es prostitución, es publicidad, claro. En el fondo lo que a este señor le debe de escocer es que, por mucho que su medio haya tenido que refugiarse en el medio virtual para sobrevivir (por necesidad y no por convicción, más que probablemente), ve cómo desde la popularización de internet el periodismo musical de este país se ha visto invadido por un intrusismo laboral que lo está devaluando. ¡Como si en este país alguna vez hayamos tenido grandes y reconocidos periodistas musicales que no nos hayan parecido una puta broma! Se me ocurre aquel que parecía Doc Brown, el científico de "Back to the Future". En el fondo me hace bastante gracia que un medio que se dedica a fusilar noticias de los grandes medios internacionales sin ningún rubor y sin citar NUNCA sus fuentes (a mí me contaron el primer día de carrera que eso no se hacía porque estaba muy feo), ponga el grito en el cielo porque algunos quieran sobrevivir mediante el uso de transacciones económicas más o menos éticas, pero totalmente libres y lícitas. Está claro que el concepto de integridad puede ser bastante laxo.
Last Updated ( Friday, 28 September 2012 18:24 )
|
The Darkness vs Football
Thursday, 20 September 2012 06:58
Natxo G.
Que el fútbol sea capaz de paralizar un país siempre me ha parecido una especie de broma pesada. No hay que irse muy lejos además para ver ejemplos extremos de esto, como cuando nuestro querido Mariano dio una precipitada rueda de prensa para colgarse la medalla de que había salvado a la banca para, acto seguido y al considerar que la situación ya estaba solucionada, irse pitando a ver un partido de balompié. Por eso no me extraña para nada que el concierto que The Darkness ofrecerán el próximo domingo 7 de octubre en la sala Riviera de Madrid, haya sido retrasado para no coincidir con el enésimo partido del siglo. Al parecer (y digo al parecer porque yo de estos temas ando bastante pez) ese mismo día juegan FC Barcelona y Real Madrid (¿acaso existen otros equipos en nuestra liga? Juraría que no a tenor del contenido de las "noticias" deportivas de todos los canales; juraría incluso que lo que llaman "deportes" en plural en realidad únicamente se refiere al fútbol) a las 19:50, por lo que la promotora con buen criterio visto lo visto ha decidido que la actuación de The Darkness finalmente arranque a las 22:15.
Todo esto no es más que rendirse a la evidencia: preferimos un puto partido de fútbol, que vamos a estar mascando durante al menos una semana más después de haberse jugado por activa y por pasiva, que un concierto de nuestra banda favorita. No yo obviamente, porque no estaría escribiendo esto, pero si un gran número de aficionados como queda demostrado. Si hasta la tontería del tipo ese que cantaba en Oasis ha sido noticia casi casi de portada... Yo todavía recuerdo con poco cariño cómo el 22 de junio del año 2008 tuve que esperar hasta más allá de las 23:15 para ver actuar a Tesla; desafortunadamente su concierto coincidía con un partido de esos que dicen importantes y uno, que venía de verlos la noche anterior en un festival a 300 kilómetros de distancia y que al día siguiente tenía que madrugar con el consiguiente cansancio acumulado, no estaba muy ilusionado con el asunto. También cuentan las malas lenguas que uno de los retrasos de Axl Rose en su gira hispana del 2010, tuvo más que ver no con sus legendarios momentos de concentración previos a cada concierto, sino con que se le antojó ver un partido de calcio en el Camp Nou. Sé que en este tema siempre tendré las de perder, pero realmente me parece que esto tendríamos que hacérnoslo mirar. Probablemente a los hermanos Hawkins les dé lo mismo y sospecho que incluso estarán encantados con poder ver el partido. Afortunadamente las 22:15 es una hora bastante correcta para la celebración de un concierto de Rock, pero maldita la gracia si me tocase a mí.
Limpieza ideológica también en Radio 3
Wednesday, 05 September 2012 03:18
Natxo G.
Cuando el PP subió al poder tras arrasar en las urnas era de esperar que más tarde o más temprano empezará a deshacerse en los medios públicos de elementos peligrosos para con el discurso oficial. Probablemente muchos de los desinformados de este país que votaron al PP convencidos de que era la única alternativa a la nefasta actuación socialista, ahora estarán sintiendo que han sido de alguna manera estafados, aunque algo me dice que siguen tan inconscientes como antes del poder que permite el controlar, bien directa bien indirectamente, un buen número de medios de comunicación. Los despidos en RTVE, no por más esperados, dejan de ser más indignantes, sobre todo cuando vemos que se trata de profesionales de reconocido prestigio y que con esta "limpia" no buscan otra cosa que moldear la tan maleable opinión pública a su imagen y semejanza (y para el que se pregunte si el uso de lenguaje bíblico no es para nada casual, la respuesta es que efectivamente no lo es). Y a los nombres que todos esperábamos se ha venido a unir el de Javier Gallego y su programa "Carne Cruda" de Radio 3, del que me entero inmediatamente antes de redactar estas líneas (unos días atrás para cuando este texto salga publicado). Según comenta Gallego en una entrevista con El País, Tomás Fernando Flores, nuevo director de la cadena, aduce "razones económicas" para justificar el cese. Dejando a un lado los duros recortes que está perpetrando esta banda de delincuentes con corbata, en cuyo contexto quizás adquiera bastante verosimilitud el cese por motivos económicos, lo cierto es que casualmente solo se está despidiendo a personas que a priori no comulgan con el credo del Partido Popular. Y tal vez muchos no vean la importancia de controlar también un medio hasta cierto punto minoritario como Radio 3, dado que aparentemente su tipo de programación no deja demasiado margen para el aleccionamiento ideológico. Pero me gustaría hacer notar aquí que el enmudecer las voces críticas es un acto de manipulación tanto o más flagrante que el deslizar de manera más o menos sutil en un informativo el ideario de un partido político, sea del signo que sea.
Por todo ello debemos otra vez mostrar todos a los que nos interesa el mundo de la cultura nuestra postura contraria. En primer lugar, utilizando los argumentos económicos de la versión oficial, porque mientras se está reduciendo la inversión en múltiples campos culturales, se hace una rabiosa defensa por ejemplo del mundo del toro (a este respecto os pido que os fijéis en el número de noticias que sobre el toreo aparecen en medios "neutrales" como los informativos de Antena 3 y el tono en el que están narradas). En segundo lugar porque acallando las voces críticas se persigue mantener al común del pueblo en una especie de universo paralelo en el que todo "va bien" (¿de qué me suena a mí esto?) y en el que todo son éxitos deportivos que aumentan la autoestima del país. Y en tercer lugar porque nuestra pasividad daría alas y argumentos a todos estos atropellos. Simplemente.
Last Updated ( Wednesday, 05 September 2012 09:00 )
|