
Algunos discos te hacen viajar. La mayoría de ellos. Escuchas tus viejos discos y recuerdas las emociones que tenías diez o doce años atras. Recuerdas un concierto, una chica, un momento. DVQ se maneja para enviarme atras en el tiempo cuando la banda no existía pero un periodo de mi vida en el que en mi habitación había montañas de fanzines "Hello Happy Taxpayer", discos de Red Lorry Yellow Lorry, y cantidad de vinilos de Joy Division y de los primeros Sonic Youth. Ellos tienen la esencia de los ochenta, de los buenos ochenta, los oscuros y creativos. "L'equilibrio" está lleno de melodías y despega con guitarras saturadas que te hacen pensar en lo que ocurrió con la creatividad en aquellos años. Lejos de tendencias y éxitos del momento, la banda de la Toscana simplemente crea una canción tras otra con un ambiente mágico, el perfecto paisaje para noches solitarias (o no). Hay tensión y hay magia y no he oido nada así desde que escuchaba los primeros discos de Tuxedomoon u otros discos minimalistas. Digamos que la influencia belga ochentera de Aroma di Amore de algun modo sobrevive en esta banda, para bien. Lo mejor para esta banda, investigad si sois lo suficientemente curiosos.
The Captain.












