Pues sí amigos, de unos años para acá, mis semanas santas se convierten en auténticas orgías de rock and roll y desenfreno, todo muy on the rocks, un sinvivir inevitable, una suerte de tour de force de cuatro o cinco días seguidos en los que la ingesta de todo tipo de sustancias varias se convierte en mi principal alimentación, y en los que la palabra "fiesta" alcanza su máximo apogeo.
Los culpables de todos estos despropósitos, de esta especie de "Primavera negra" henrymilleriana, son los tarados de From Timba To Tumba, una asociación mongoloide que, no contenta con ser ellos unos freaks inmaduros de tres pares de cojones, intentan destrozarnos la vida a los demás con sus fiestas, conciertos, y locuras varias.
Y así acabo cayendo año tras año en ese apogeo vital llamado "Freakland", en el que vale todo, absolutamente todo, en nombre de la diversión.
Después de este preámbulo absolutamente inútil, vayamos al grano, que diría Juán Valdés.
El pasado Miércoles 19 de Marzo (San Pepe Kubrick) me encontraba recostado en la consulta de una guapa y blonda dentista, debido a un percance muelístico bastante incordiante y que amenazaba con dejarme KO para todo el festival… pero no, amigos, hacen falta muchas muelas rotas para dejar fuera de juego a un Kubrick… total, que esa noche ya me mangué un matu bueno con el simpar Domínguez, también conocido como el Capitan Bud, o "el hombre que camina"… tanto es así que llegué a casa sin nada más en la cabeza que desear que llegasen las seis de la tarde del Jueves, hora oficial de comienzo de las actividades, para calzarme mi traje de Bat-Man y empezar a darle al vinilazo (y al orujo) en el Tiki Bar.
El Tiki Bar es un nuevo establecimiento en la ciudad de Ponferrada… desgraciadamente han ido cerrando los mejores bares (Quijote, Baby Rock, Barracuda, Saloon…), pero de vez en cuando surge alguna noticia que te confiere algún tipo de esperanza, caso de la apertura del Tiki Bar, regentado por viejos conocidos de la hostelería berciana, y sobre todo decorado por ese pedazo artista que es Luis Silva, un grandísimo ilustrador y pintor que convierte en arte todo lo que toca. El Tiki fue algo así como el cuartel general del Freakland durante las tardes, un lugar donde poder tomarte los primeros cacharros, ir entrando en calor, conociendo gente, etc, etc… yo pinché la primera tarde, en principio lo habían anunciado como una sesión de "60's rock beat", o algo así, pero también puse bastante 50's, y, como siempre, mucho negro. También pinché allí la noche del Viernes.
En la sala La Vaca comenzaron las hostilidades unos rockers coruñeses llamados Loveless Cousins, con disco en el mercado editado por El Beasto (grande el señor Lodeiros)… la sala La Vaca es nada más y nada menos que el antiguo Cotton, o sea, la sala de siempre del Freakland, que la tiraron abajo y la fusionaron con la sala que tenía a su derecha (no recuerdo el nombre, sorry), resultando así una espectacular sala con una capacidad brutal (unas 1.000 personas), distintos pisos, un backstage muy espacioso, un escenario casi de teatro, y un equipo de sonido y unas capacidades para la música demoledoras… es uno de los puntos fuertes del Freakland, contar con un lugar así, en el que toda su crew, con el siempre atento Moli al frente, están al pie del cañón para que todo funcione a las mil maravillas… he dicho que abrieron fuego Loveless Cousins, rockers de vieja escuela poseídos por la fiesta como sólo tienen los tipos del Noroeste… yo dificultosamente seguía su ritmo bajo mi traje de Bat-Man, con un ojo avizor por si el Joker preparaba una de las suyas…
Con los Surfin' Lungs ya no pude más, y decidí desprenderme de la capa y la máscara, el matu alcanzaba proporciones épicas, con viejos amigos dándolo todo en primera fila, como el mítico Ritchie Valens, factotum de la vieja Sala Quijote, un tipo que ha hecho muchísimo por el rock and roll en Ponferrada, y al que hacía tiempo que no veía en primera fila de un sarao, enseñando las chichas y aberrando a todo a quien se le ponía a tiro… fue un gran momento… para cerrar Deke Dickerson, ya saben, Mr. Entertainment, un loco guitarrista que se ha marcado una gira apoteósica con el también muy loco Crazy Joe y el fino Speedballs a las baquetas… un lujazo verlos tocar, de babear realmente… entre estas, yo andaba por ahí, subiendo y bajando del escenario, deshaciendo entuertos, y comportándome como un real superhéroe…
Pinchada posterior en El Paso (casi acabo a hostias con un rocker, afortunadamente todo quedó en agua de borrajas), con Beto Derrumbes y el gran Roberto Rata… un placer compartir cabina con ambos… y ya salimos del garito siendo de día… a partir de ahí las cosas se confunden… recuerdo una autovía, mucho sol, un coche de la Guardia Civil… y llegar a casa con los pies molidos (no recomiendo a nadie hacerse 20 kilómetros andando con Chelsea Boots), acostarme a eso de las 12 del mediodía… y… ¿dormir?, no estoy seguro, supongo que sí…
Recuerdo vagamente al amigo Juan de Toletum llamándome para ir acomer, y yo apenas profiriendo un hilillo de voz a través del móvil,algo así como "quiero dormiiiiiir, por la gloria de Said Aouita", aúnasí saqué fuerzas para ponerme en pie, pasar por el Tiki a saludar ala muchachada (Luisito Silva estaba a los platos poniendo muy buen ska, rocksteady y bluebeat), y tomarme unos cacharros por la siempreanimosa y animada parte alta de la ciudad, esquivando papones,
cucuruchos del Ku-Kus-Klan, y familias enteras convirtiendo en un infierno lo que en otras ocasiones es un agradable paseo por la zona más bonita de la bella ciudad de Ponferrada.
Comenzaron a sonar los tambores de guerra, la llamada de la selva… la sala La Vaca era de nuevo el lugar donde calmar nuestras ansias de auténtico y buen rock and roll, ese que "is here to stay", y al que no han conseguido tumbar ni los gallos del punk, ni los turras de los jevis, ni los tristes de los grunges ni los parlanchines de los rappers… rock and roll puro y auténtico como farlopa colombiana…
Unos locos catalanes con elegantes trajes y turbantes sobre sus cabezas que responden al nombre de The Fabulous Ottomans salieron al escenario, desplegando el mejor frat que se puede ver hoy día en directo en España… el alma de Jackie Wilson y Sam Cooke fundido con el espíritu de las viejas bandas de garage del northwest… era como estar en 1.962… por si no teníamos bastante, un trío baturro que responde al nombre de The Vibrants, nos sacudieron con una descarga rythmandbluesera muy vieja escuela, al estilo de lo que hacen hoy día Hi-Risers… nuevamente babeamos… yo como siempre subiendo y bajando por aquí y por allá, compartiendo buenos ratos con el viejo amigo Alberto Flores que andaba poniendo discos (de esos que sólo pone él, 091, Cafres… cosas de las que por desgracia nadie se acuerda), Pepe Iwanna y Helena, como siempre con su perfecta labor de management… Edu Sinner con Marta, ejerciendo de road manager de los Montesas…
Entonces hubo un momento realmente importante y entrañable… un héroe de verdad, Dom Mariani, hizo acto de presencia… su brillo en la mirada, en los camerinos, antes de salir a escena, era indescriptible, a pesar de encontrarse algo hecho polvo por la fiebre y la gripe, según me confesó, dio una lección de clase y cojones sobre el escenario… una personalidad arrebatadora, retrotrayéndome a los años en los que a muchos nos empezó a picar el gusanillo de eso que llaman "underground", finales de los 80, época de descubrir sin parar fanzines, programas de radio… los primeros Ruta 66, Munster Records… años en los que no había internet, y el "boca a boca" entre los cuatro colgados de cada ciudad y el intercambio de cintas era constante… nuestras primeras bandas favoritas, lecciones de rock and roll a cargo de Fleshtones, Young Fresh Fellows… o los Stems… todo un lujo en Ponferrada y en el Freakland… el concierto del festival en mi opinión, sin ninguna duda.
Con el corazón en un puño por la emoción de la profesionalidad "aussie" de los Stems, recibimos a los alemanes Montesas, sin teclado, un handicap importante, pero aún así gran concierto de estos fieras que lo mismo le pegan al early soul, que al high school, que al freakbeat, que al garage, que al surf… rock and roll en su espectro más amplio, una auténtica banda "mocker", integradora, que no integrista… fue una noche bárbara en cuanto a actuaciones se refiere…
Tuve que bajar nuevamente al Tiki Bar a cumplir con mis obligaciones de dj, en un garito en el que corría el alcohol y el humo y uno se sentía como en casa… rematamos la faena en El Paso una vez más hasta que se nos hizo, nuevamente, de día…
Quedaba un día, sólo un mísero y triste día de Freakland, y había que quemar todas las naves, al precio que fuese… la estampa del Tiki Bar el sábado por la tarde era dantesca… cuatro gatos medio muertos, uno sobando encima de la barra, la mayoría de doblete, alguno de triplete… el festival empezaba a pasarnos factura, pero… ¡una polla!, los habitantes de Freakland morimos matando y somos fieles seguidores del dicho "hasta el rabo todo es toro", o sea que sin pensarlo dos veces nos metimos entre pecho y espalda el brutal concierto de Los Idiotas, dos taraos de Valladolid, con bastante tralla encima ya (grandes connoiseurs de la música, como demuestran en el fanzine Poodlebites), que con el sencillo esquema guitarra-batería-voz, hicieron saltar chispas en un local llamado Cocodrilo Negro… rollo muy básico, muy lo-fi, chatarrero si quieres, deconstructivo, y basado en el blues… ya sabéis, Gories, Jon Spencer… todo eso… muy buenos, no es un rollo que
me apasione, pero muy buenos…
Con los Capaces y los Bloodlights me lo tomé con bastante calma, seguro que los catalanes, si les escucho más y conozco sus temas, los puedo disfrutar en directo… sobre Bloodlights, poco que decir, no tienen nada que ofrecer… sí, tocarán muy bien, serán muy guapotes y muy cool, y sonarán de puta madre y lo que quieras, pero debajo de eso no hay nada, el vacío más absoluto… menos mal que los Dwarves, una de las bandas con más personalidad del punk-rock americano de los últimos tiempos, salvaron la noche con un enérgico show de casi una hora de duración (evitando suspicacias), con una gran profesionalidad, no exenta de contundencia y bestialismo… ¡son muy grandes!
Antes de los Dwarves se hizo entrega de la Copa Freak, un año más, bien, llegado a este punto me gustaría aclarar la cosa como fue realmente… el jurado decidió que el ganador de esta edición… ¡debía ser yo!, pero amigos, yo, aunque no sea parte de From Timba To Tumba, los organizadores, siempre he dicho que yo estaba "fuera de concurso", y que renunciaría a la copa si un día la ganaba… por eso decidí abdicar y creo, que por trayectoria en distintos freaklands, la berciana MJ, a la que entregué el premio, es una digna merecedora… no ha faltado a ninguna edición y ha sido fiel en primeras filas… poca
gente se me ocurre más merecedora… quizás el amigo Chanín, si hubiera estado, pero faltó en esta edición y se le echó mucho en falta… Chanín es un espigado muchachote sesentófilo, fanático del garage, mongol perdido, que se juega el tipo en las primeras filas de los conciertos y anima el cotarro cosa fina con sus bailes, disfraces, y ocurrencias varias… fue una ausencia muy sensible, que esperemos no se repita…
Y aún nos quedaba cuerpo para más, vaya que sí… a la orden del bueno de Bigas arreé rápidamente para casa a por mis discos amaestrados, y me presenté en El Paso chorreando como un burro andanadas de soul, garage, ye-yé y lo más bailongo que tenía en la maleta… era la gran traca final… al salir de allí, ya de día nuevamente, comenzó el bajonazo, el saber que todo aquello se acababa… no me quedó más remedio que acabar nuevamente donde acabamos siempre los
perdedores/ganadores, en el bar de la estación de autobuses, viendo la carrera de Fernando Alonso, en compañía de Domínguez, Luis, Bull, el Buzo (histórico ganador de la primera Copa Freak) y Juan… y aún hubo más, para darle a todo el aspecto cíclico que se merece, y reivindicar la nietzchiana ley del etorno retoño, digo retorno, abrimos el Tiki Bar, ahí con un par, a las 10 de la mañana, a tomarnos las últimas y hacer "balance de lo bueno y malo" (que dirían Mecano) del festival…
casi salgo llorando de allí, todo se había acabado, y no había sido un sueño… pero fui un hombre y aguanté las lágrimas… ahora, cual Manolo Lama preguntando por el tiempo de descuento a José Francisco Perez Sanchez en el Carrusel Deportivo, exclamo pensando en el Freakland 2.009: "¡CUÁNTO QUEDA JOSÉ FRANCISCO!"
Pepe Kubrick
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