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Lunes 30 de abril, 10:00AM aprox.: mientras mucha gente está durmiendo aprovechando el puente, o todavía ni se ha acostado, algunos tienen que seguir levantando el país, pero en lugar de eso se dedican a navegar por la red en busca de las emociones que el trabajo diario no les aporta. Así, como por casualidad, uno descubre que al día siguiente hay prevista una actuación de Diamanda Galás presentando su nuevo cd, titulado “Guilty Guilty Guilty”. Bien, ese “uno” nunca ha escuchado la música de esta hija de griegos ortodoxos (me parece que es lo único ortodoxo que hay en su vida). Y sin embargo siente una gran curiosidad, tras haber leido cosillas sobre ella durante los años, por ver qué ofrece la intérprete que en el programa que al día siguiente se entrega en el auditorio se califica como “iconoclasta”. Bien, segundo paso: sabemos el día, sabemos la hora, sabemos el nombre del lugar de la actuación… pero no sabemos exactamente dónde está ni donde se compran las entradas. Google Maps nos ayuda a localizar el Auditorio Pedro del Pueyo, y luego, tras visitar la web de la sala de conciertos, recabamos la información necesaria para hacernos con el preciado papel. 15 euros, no está mal, cualquier grupito cuesta ya bastante más que ese dinero. Lo siguiente será acercarnos a ese templo de la cultura que se llama FNAC tras salir del trabajo (sí, os recuerdo que el “uno” de antes estaba trabajando a pesar del dichoso puente).
Lunes 30 de abril, 17:55 PM aprox.: Con cierto nerviosismo miro la hora que marca el ordenador. Espero que aparezca mi jefe por la oficina para poder marcharme. El cielo se está poniendo muy oscuro, amenaza lluvia. Y el jefe que no llega. Lunes 30 de abril, 18:15 PM: el jefe sigue sin aparecer, pero una compañera me indica que se encuentra en el edificio (vamos, que estaba en la cafetería). Recojo mis cosas y me dispongo a marcharme. El cielo está más que oscuro, quizás haya que cambiar de planes. Y efectivamente, en lugar de ir a comprar mi entrada decido marcharme derechito a casa. No importa, en el propio auditorio se puede comprar la entrada desde una hora antes del comienzo del concierto. Al final llueve; poco, pero llueve… Martes 1 de mayo, 19:10 PM: tras un día del trabajador que “uno” aprovecha para visionar alguna que otra película, salgo de casa en dirección al auditorio. El concierto está anunciado a las 20:15 PM; el auditorio dista de mi casa unos 15-20 minutos andando. Tiempo más que de sobra, pero hay que ir pronto, no sabemos el aforo del sitio ni el tirón que tendrá una artista así en una ciudad como Zaragoza. Martes 1 de mayo, 19:25 PM: llego al auditorio, ya hay gente dentro haciendo cola. No mucha, pero ya hay bastante. Compro mi entrada y me pongo yo también a hacer cola. Como “uno” está solo se dedica a observar al público: góticos, señoras mayores, gente joven con pinta de lectores de Rock de Luxe… Tras de mí hay un par de señoras que se ríen de un gótico maquillado que viste una capa y que irónicamente hablan de que hay que tener respeto por la gente. Martes 1 de mayo, 19:55 PM: abren la puerta que da entrada al auditorio en sí, comenzamos a entrar. Me siento en una zona centrada, a media altura del patio de butacas. Tengo la suerte de que a mi izquierda se sienten dos señoras que por edad podrían ser las tías jóvenes de mi madre y a la derecha un par de gilipollas. Bien, estamos rodeados. Martes 1 de mayo, 20:20 PM: la cosa se retrasa, y la gente comienza a impacientarse. Las dos señoras se distraen con apuntes de inglés (?!); uno de los gilipollas dice que se va a tirar un pedo. Desde una zona más alta del patio de butacas un señor de 40 y tantos con aspecto de persona seria grita “el concierto empezaba a las ocho y cuarto!”. Nunca había estado antes en un concierto en un sitio de estas características, así que supongo que es normal que la gente que normalmente va a ver música “de la de verdad” se impaciente. Pienso que mejor eso que no acabar arrancando el asiento y lanzándolo al escenario como haríamos en un concierto de Axl Rose. O no, yo qué sé. Martes 1 de mayo, 20:40 PM: por fin sale al escenario Diamanda Galás. Las señoras dicen que es una falta de respeto hacer esperar tanto a la gente que ha venido a ver el concierto (creo que en ese tipo de ambientes lo llaman recital) y sin embargo no les parece una falta de respeto hablar mientras suena la música. Los gilipollas siguen sin callar soltando toda una serie de comentarios supuestamente graciosos. El concierto: A pesar de lo incómodo de la situación (las señoras del inglés, los gilipollas), desde que aparece Diamanda Galás sobre el escenario no puedo apartar mi atención de ella. Su música me hipnotiza, y eso que no conozco nada de su repertorio. Su voz en ocasiones melódica, en ocasiones casi gutural, en ocasiones operística, alcanza registros que provocan que una de las señoras tape con sus dedos sus oídos en más de una ocasión y que los gilipollas se descojonen sin rubor. Bien. desde luego es algo distinto, pero poco a poco voy entrando en su música e incluso disfruto. No parece que todo el mundo esté disfrutando igual que yo. A la cuarta canción desfilan unas 5 personas hacia la salida, gesto que se repetirá más veces durante la hora de concierto, aunque afortunadamente son los menos. Y desafortunadamente entre ellos no se encuentran mis gilipollas, que no siguen el ejmplo y aguantan como campeones hasta el final. Pero a pesar de ello apenas si me doy cuenta de sus risas y comentarios "jocosos". Cuando a la hora justa de concierto (recital) Diamanda abandona el escenario no puedo reprimir una mueca de disgusto. Demasiado corto, empezaba a disfrutar realmente. El auditorio aplaude hasta que Diamanda vuelve a salir, pero se limita a saludar al público y se vuelve a marchar. Supongo que esto es lo normal en este tipo de lugares y ambientes. Pero los aplausos no cesan y Diamanda nos regala otro tema, que además las señoras parecen disfrutar especialmente ("este era bonito"comenta una). Siguen los aplausos, Diamanda vuelve a saludar y se acabó. No habrá segundo bis. Me marcho de allí un poco triste y con ganas de más. La experiencia había sido demasiado corta. Powered by AkoComment 2.0! |