Archive for the ‘Cine’ Category

La Lengua del Cine

Monday, June 22nd, 2009

Es curiosa la relación que existe entre las modas cinéfilas de una época y los pensamientos humanos generales que se dan en ella. De qué lado van, es difícil decirlo: quizás el cine se aprovecha de las corrientes de pensamiento humano o bien estas están influidas por lo que ven en la gran pantalla.

Recuerdo especialmente el verano de 1996. Esos meses fueron la época en la que se habían notificado más avistamientos de OVNIS de la historia. El hit del verano fue la película “Independence Day”, seguida de una retahíla de cine de extraterrestres y contactos que tan bien se podría ver como un acto de encubrimiento como de paranoia.

Después de las profecías fallidas sobre el 1999 y 2000, las predicciones de Nostradamus y derivados (incluída Anatema Device) fueron trasladadas al 2004, años de pensamientos catastrofistas. Año de “El Día de Mañana” y subproductos catastróficos derivados.

Viendo la relación que existe entre la filosofía común y el desarrollo de los guinistas, es curioso pensar que, ahora mismo, estamos en la época de superhéroes. Los dos grandes hits del cine de la pasada temporada son “Batman Dark Knight” y “Watchmen”, y las series de mayor audiencia giran alrededor de “Héroes”.

Es curioso que en la tercera temporada de “Héroes” tienen a Obama como personaje.

Quizás vivimos en una época de desesperación. A pesar de los intentos de desviar la atención hacia temas que deberían preocupar masivamente, como la gripe porcina (y pronto los tomates asesinos), no hay arma que pueda acabar con el mayor mal que aqueja al ser humano estos días: la apatía.

Abstemios políticos, yonkis de las drogas evasivas facilonas. Una vasta mayoría de la población convirtiéndose en mano de obra barata al servicio de los que han estado mandando desde siempre (algunos opinan que cocodrilos del espacio exterior, otros que no hace falta ir tan lejos). Una generación X 2.0 que vive el período histórico con una calidad artística más baja desde que el mundo es mundo.

Y, como siempre, miran por encima del hombro a la lejanía y piensan “Todo lo pasado es mejor. Ojalá alguien me lo hubiera dicho entonces”.

El pasado no era mejor. Hace más de 10 años, la tierra esperaba ser arrasada por extraterrestres. Al menos, así tendría una causa común que combatir.

Insomnio de una noche de verano

Thursday, June 18th, 2009

Cuestra creer que el cambio climático no es más que una maniobra panfletista de los radicales de Greenpeace cuando aún no ha llegado San Juan y ya tienes que encenderse el aire acondicionado bajo pena de no pegar ojo en semanas.

Lo bueno del insomnio es que te deja tiempo para reflexionar, una vez se agotan los contactos de la agenda, el messenger y el porno online. Si no eres adicto a las drogas legales, es un buen momento para repasar aquellas series que tenías pendientes, pensar en lo que tendrías que haber hecho durante el día, la semana, el mes o tu vida.

Recientemente me he enganchado a la maravillosa “Californication”: una serie que habla del romanticismo visto desde los ojos de un cínico nihilista, repleta de monólogos gloriosos, frases cortantes y sexo a cascoporro. Por supuesto, como las tetas es lo primera que entra a la vista, generalmente la vasta mayoría de la población suele resumir la serie con esta última parte: el prota no para de follar. Pero lo mejor viene entre polvo y polvo, cuando se dedica a reflexionar acerca de su vida, de su entorno, de cómo evoluciona (o deja de hacerlo).

Todo va sobre evolución.

Por eso entre mi pirámide cinéfila particular, más bien en la punta de ella, se encuentra la obra maestra de Charlie Kaufman y Spike Jonze “Adaptation”, horrorosamente traducida al castellano como “El ladrón de orquídeas”, título original del libro de Susan Orlean al que las varias personalidades de Charlie Kaufman se adaptan para hacer una película. Fue realmente curioso cuando su inexistente hermano Donad fue nominado a los Oscars por mejor guión adaptado (de una forma súmamente libre y magistral); guión que, además, era mucho más original que los que se encontraban ese año en la categoría de originales.

Y nunca creí que dijese esto de una película protagonizada por Nicholas Cage.

Mientras Charlie hace la película, Donald te explica lo que pasa, aunque hay algo que nunca he acabado de entender: en el triángulo formado entre el policía, el asesino y la víctima, ¿Quién es la víctima? Susan queda descartada, ya que es un personaje real. Aunque cuesta mucho diferenciar realidad de ficción, y toda la película se describe a sí misma como un enorme happening.

Es curioso que esta forma de escribir sobre el “showbiz” me recuerde tantísimo a otro Kaufman: el humorista Andy Kaufman, ferviente fan e imitador de Elvis y máximo exponente del anti-humor y el happening televisivo. Al igual que Charlie (y Donald), Andy gustaba de jugar con la mente de los espectadores hasta que perdían la noción de lo que era real y lo que no.

En el cine existe un concepto que se llama “suspensión de la realidad”: consiste en crear un entorno lo suficientemente creíble como para que llegues a tragarte a una caperucita roja de acero, ataviado con los colores de la bandera americana y el taparrabos por fuera, que vuela. O a un montón de gente muerta que escava para salir de sus ataúdes. Así funcionó la Santa Madre Iglesia durante milenios: suspendiendo la realidad para hacer creer que un zombie judío y a la vez bastante marxista vendría a salvarles de sus pecados a través de un ritual, bastante gore, mediante el cual comes su carne y bebes su sangre. Sin duda, esta fue la inspiración definitiva de George Romero.

Y, luego, al que se le va la olla es a LaVey.