V de Valiente

October 19th, 2009 by malize

En 1956 se cuestionaba Pillip K. Dick, en el relato corto que dió vida a la larga y tediosa adaptación de Steven Spielberg, si se podía considerar ético el apresar a alguien por crímenes que no ha cometido y va a cometer, aún sabiendo que cabe la posibilidad, por nimia que sea, de que no los cometa.

En este país parece que sí, ya que de la misma forma en que se cobra el Canon por un presunto delito que no hemos cometido aún, sino que se detiene y se encierra a gente por sus ideas y no por sus actos. Pero todo tiene varias vueltas de tuerca.

Una de mis películas favoritas es la adaptación del cómic V de Vendetta de Alan Moore donde, a pesar de las notables diferencias con el cómic, las ideas y los temas a reflexionar son los mismos.

Tenemos el protagonista, V. Un personaje que pone de manifiesto la enfermedad que aqueja a la sociedad de esa inglaterra paralela del futuro. Desde el punto de vista de los gobernantes, V es considerado terrorista, y se le da caza. Aunque los espectadores desean que escape y que, por supuesto, acabe volando el parlamento.

Qué divertido parece cuando se pueden establecer claros paralelismos con la vida real.

En la realidad a nadie le gusta que se vaya volando el Hipercor o el aeropuerto de Madrid. A nadie le gusta pensar que vidas de personas humanas de verdad se van a poner en peligro por defender x ideales. ¿Pero cuales son los ideales defendibles? ¿No se considera un hito romántico a Lord Byron, que dió la vida defendiendo la independencia de Grecia?

Recuerdo cuando la guerra de Irak se consideraba, desde la opinión “pública” “generalizada” (con muchas comillas) como algo respetable. Algo que debía ser hecho (más bien “perpetrado”) en defensa del mundo libre. Sigue siendo el volar Hipercores y aeropuertos, solo que a otra escala y en otro sitio, y no recuerdo que ningún tribunal haya sometido a Bush a un pleito por crímenes contra la humanidad, y eso que hablamos de más de un millón de muertos desde que la empezase Bush padre.

Si no fuese porque tanto los medios de comunicación como el gobierno actual (y con “actual” no me refiero solo al PSOE, también a la oposición) gozan de tan escasa credibilidad, si no fuese porque cada día nos las meten dobladas y con patatas, al son de “así son las cosas y así se las hemos contado”, si no fuese porque el punto de vista que dan ya está tan adulterado que, cuando llega a los oídos del televidente tiene tan poco de verdad como la Fanta tiene de zumo de naranja, si no fuese por todo eso, igual me alegraría de las últimas detenciones que se están haciendo en relación a ETA.

Como cualquier hijo de vecino, como he dicho, no me gusta que vayan volando hipercores. Pero lo que tampoco me gusta es pensar que en este gran hermano que tenemos montado, gracias a controles exhaustivos de nuestras vidas realizados con el beneplácito de nuevas medidas de control en nuestras vidas (como el tener que registrar los móviles sí o sí), no me creo que nadie se escape. No creo que no tengan a todo el mundo bajo estricto control.

En este punto y desde hace tiempo: saben quiénes son y dónde están.

Y sobre todo, no me creo que no haya una intención política en arrestar a los intermediarios por el simple hecho de relacionarse con individuos que apoyan activamente el terrorismo. Las ideas son las ideas, y más de una vez hubiera deseado yo el ir rebanando cabezas con una katana por plaza Cataluña, después de que hechos tales como el “Gran Hermano” me demuestren de lo que es capaz la humanidad.

Ahora mismo, estar en contra de lo que se “considera” justo, es un suicidio. Aunque la “justicia” sea de cartón piedra.

Salir a la calle y decir que apoyas a ETA o que no te piensas vacunar contra la Gripe A porque te parece una estafa, es un suicidio.

El que se cree que está libre de pecado te va a dar una pedrada en toda la boca que no se te va a pasar el dolor ni en el año en prisión que te puede caer por “apología al terrorismo”.

Lo de Novalis si es terrorismo, ¿Por qué no están ellos en la cárcel?

La Lengua del Cine

June 22nd, 2009 by malize

Es curiosa la relación que existe entre las modas cinéfilas de una época y los pensamientos humanos generales que se dan en ella. De qué lado van, es difícil decirlo: quizás el cine se aprovecha de las corrientes de pensamiento humano o bien estas están influidas por lo que ven en la gran pantalla.

Recuerdo especialmente el verano de 1996. Esos meses fueron la época en la que se habían notificado más avistamientos de OVNIS de la historia. El hit del verano fue la película “Independence Day”, seguida de una retahíla de cine de extraterrestres y contactos que tan bien se podría ver como un acto de encubrimiento como de paranoia.

Después de las profecías fallidas sobre el 1999 y 2000, las predicciones de Nostradamus y derivados (incluída Anatema Device) fueron trasladadas al 2004, años de pensamientos catastrofistas. Año de “El Día de Mañana” y subproductos catastróficos derivados.

Viendo la relación que existe entre la filosofía común y el desarrollo de los guinistas, es curioso pensar que, ahora mismo, estamos en la época de superhéroes. Los dos grandes hits del cine de la pasada temporada son “Batman Dark Knight” y “Watchmen”, y las series de mayor audiencia giran alrededor de “Héroes”.

Es curioso que en la tercera temporada de “Héroes” tienen a Obama como personaje.

Quizás vivimos en una época de desesperación. A pesar de los intentos de desviar la atención hacia temas que deberían preocupar masivamente, como la gripe porcina (y pronto los tomates asesinos), no hay arma que pueda acabar con el mayor mal que aqueja al ser humano estos días: la apatía.

Abstemios políticos, yonkis de las drogas evasivas facilonas. Una vasta mayoría de la población convirtiéndose en mano de obra barata al servicio de los que han estado mandando desde siempre (algunos opinan que cocodrilos del espacio exterior, otros que no hace falta ir tan lejos). Una generación X 2.0 que vive el período histórico con una calidad artística más baja desde que el mundo es mundo.

Y, como siempre, miran por encima del hombro a la lejanía y piensan “Todo lo pasado es mejor. Ojalá alguien me lo hubiera dicho entonces”.

El pasado no era mejor. Hace más de 10 años, la tierra esperaba ser arrasada por extraterrestres. Al menos, así tendría una causa común que combatir.

Insomnio de una noche de verano

June 18th, 2009 by malize

Cuestra creer que el cambio climático no es más que una maniobra panfletista de los radicales de Greenpeace cuando aún no ha llegado San Juan y ya tienes que encenderse el aire acondicionado bajo pena de no pegar ojo en semanas.

Lo bueno del insomnio es que te deja tiempo para reflexionar, una vez se agotan los contactos de la agenda, el messenger y el porno online. Si no eres adicto a las drogas legales, es un buen momento para repasar aquellas series que tenías pendientes, pensar en lo que tendrías que haber hecho durante el día, la semana, el mes o tu vida.

Recientemente me he enganchado a la maravillosa “Californication”: una serie que habla del romanticismo visto desde los ojos de un cínico nihilista, repleta de monólogos gloriosos, frases cortantes y sexo a cascoporro. Por supuesto, como las tetas es lo primera que entra a la vista, generalmente la vasta mayoría de la población suele resumir la serie con esta última parte: el prota no para de follar. Pero lo mejor viene entre polvo y polvo, cuando se dedica a reflexionar acerca de su vida, de su entorno, de cómo evoluciona (o deja de hacerlo).

Todo va sobre evolución.

Por eso entre mi pirámide cinéfila particular, más bien en la punta de ella, se encuentra la obra maestra de Charlie Kaufman y Spike Jonze “Adaptation”, horrorosamente traducida al castellano como “El ladrón de orquídeas”, título original del libro de Susan Orlean al que las varias personalidades de Charlie Kaufman se adaptan para hacer una película. Fue realmente curioso cuando su inexistente hermano Donad fue nominado a los Oscars por mejor guión adaptado (de una forma súmamente libre y magistral); guión que, además, era mucho más original que los que se encontraban ese año en la categoría de originales.

Y nunca creí que dijese esto de una película protagonizada por Nicholas Cage.

Mientras Charlie hace la película, Donald te explica lo que pasa, aunque hay algo que nunca he acabado de entender: en el triángulo formado entre el policía, el asesino y la víctima, ¿Quién es la víctima? Susan queda descartada, ya que es un personaje real. Aunque cuesta mucho diferenciar realidad de ficción, y toda la película se describe a sí misma como un enorme happening.

Es curioso que esta forma de escribir sobre el “showbiz” me recuerde tantísimo a otro Kaufman: el humorista Andy Kaufman, ferviente fan e imitador de Elvis y máximo exponente del anti-humor y el happening televisivo. Al igual que Charlie (y Donald), Andy gustaba de jugar con la mente de los espectadores hasta que perdían la noción de lo que era real y lo que no.

En el cine existe un concepto que se llama “suspensión de la realidad”: consiste en crear un entorno lo suficientemente creíble como para que llegues a tragarte a una caperucita roja de acero, ataviado con los colores de la bandera americana y el taparrabos por fuera, que vuela. O a un montón de gente muerta que escava para salir de sus ataúdes. Así funcionó la Santa Madre Iglesia durante milenios: suspendiendo la realidad para hacer creer que un zombie judío y a la vez bastante marxista vendría a salvarles de sus pecados a través de un ritual, bastante gore, mediante el cual comes su carne y bebes su sangre. Sin duda, esta fue la inspiración definitiva de George Romero.

Y, luego, al que se le va la olla es a LaVey.

Oda a la SGAE

February 5th, 2009 by malize

Artículo primero de los estatutos de la SGAE aprobados por la resolución del Ministerio de (in)Cultura del 22 de Septiembre del 2006 dice (y cito textualmente): “La SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES Y EDITORES, en anagrama SGAE, [...] se constituyó [...] como asociación sin ánimo de lucro“.

Aunque lo mío son las artes y no la economía, me da a mi en la nariz que en la facultad se imparte una asignatura troncal llamada “Evasión de impuestos”. A sus clases debieron asistir ilustres tales como los imputados en el caso Gescartera: buen árbol cobija las finanzas de los que no han de declarar impuestos.

Tras el IVA, el IBI, el IRPF (por las siglas de las siglas, amén), desde hace poco, se nos aplica un nuevo impuesto: el canon. Si bien se lleva aplicando desde finales de los ochenta, nunca ha sido tan agresivo (y odiado) como en el momento en el que se extendió hasta el pulgar que uso para darle a la tecla del Play al reproducir en mi Playstation el último DVD (original, por supuesto) de Muse.

Como he de confesar que, bajo todo este peliazul, soy rubia, mi coeficiente intelectual no alcanza para comprender este pequeño hecho: Si cuando me llega esa adorada cartita azul del ayuntamiento que me reclama los eurazos propios del Impuesto de Bienes Inmobiliarios (eso que te cobran por tener una casa, aparte de la hipoteca), en el borrador siguiente de mi declaración de la renta dicha cantidad aparece como deducible del total de mis impuestos a pagar, ¿Por qué cuando compro cualquier soporte donde el canon es aplicado, no puedo deducirlo, si al fin y al cabo es un impuesto creado por una sociedad dependiente del ministerio de cultura?

Aunque, como he dicho, lo mío no es la economía, y como tal no tengo bases para asegurar que el cobro del canon es el direto responsable de que la SGAE multiplique por 110 sus activos en tres años, de la misma manera que soy demasiado rubia para demostrar que 2+2=4. Me encantaría ver un desglose de liquidación de presupuestos que muestre en qué gasta exáctamente esta rama del ministerio de cultura nuestros impuestos (porque el chiste sobre la farlopa de Ramoncín ya está muy visto), y qué está haciendo esta ONG por la difusión de la cultura. Desde luego subvencionar el teatro, no, porque el liceo (reconstruido mayormente con dinero público) sigue con sus precios prohibitivos, al no ser que quieras comprarte la entrada de 20 eurillos (4 horas de trabajo en el salario mínimo) para acomodarte grácilmente detrás de una columna (y no ver un santo pijo).

Dicho sea de paso, este impuesto me permite a mi, como a cualquier otro, el derecho a piratear, ya que estoy pagando por adelantado una multa que no me van a deducir de los impuestos.

Deshechos y reciclaje

January 30th, 2009 by malize

Vienen siendo largos los años en los que se ha ido anunciando (y comprobando) el cambio climático. Las agresivas campañas ecologista (con las que estoy completamente de acuerdo, pero no por ello dejan de ser agresivas) hacen especial hincapié en la reducción de residuos, el reciclaje y el consumo responsable.

Aparte de que sorprendería mucho ir al super a comprar pescado con el Tupperware, en vez de permitir que te lo embalen en un plástico no reciclable, me gustaría saber por qué leches, en vez de querer cobrar las bolsas de plástico, no se ha implantado la moda que se estila en otras partes más civilizadas de usar bolsas de papel o cajas para almacenar la compra.

Pero realmente, estos no son los deshechos que me preocupan.

¿Qué hay del reciclaje de esos desperdicios creados por la televisión basura? ¿Qué hay de la genete zafia y sin modales, que no tiene perspectivas ni ambiciones y, si los tiene, consisten en pisar al prójimo?

¿A qué asociación debo acudir para que me reciclen deshechos tales como Jose María Aznar? Igual con un programa adecuado de reciclaje, este individuo puede convertirse en un ser de provecho para la sociedad. Es posible que incluso pueda dejar de ser la típica y tópica estampa del “chulillo madrileño”, acólito de Santo Carajillo, y deje de invocar la vergüenza ajena dando mitings borracho; aunque, dicho sea de paso, aprovecha para demostrar que tiene la misma lucidez sobrio que ebrio, esto es, cero (patatero).

El hombre que presidió España y la llevó a pique por ser el perro faldero del neoconservadurismo estadounidense, que permitió la entrada del Euro sin ajustar el salario mínimo interprofesional, que permitió la especulación inmobiliaria bajo la bandera de la política de libre mercado, el que contrató la empresa que socavó las obras del AVE (para luego culpar a los socialistas), el presidente del Partido Impopular por meterse en una guerra que sus conciudadanos no querían.

Con lo bien que iban las cosas en la primera legislatura, hijo mío, cómo la jodistes en la segunda. Esos planes de estudios tan logrados para conseguir mano de obra barata, donde el nivel de cultura general ha descendido lo suficiente como para que bodrios de la talla de Aída sean líderes de audiencia. Donde jóvenes de 18 años creen que la “empatía” se puede “desempatar” (verídico), donde las entrevistas de trabajo en busca de personal cualificado han de hacerse en el extrangero, donde se necesitan cursos de preparación preuniversitaria entre bachillerato y universidad, ahí, hijo mío, es donde está el deshecho de tu segunda legislatura.

Toda la basura, la inmundicia, el desperdicio, creado de la incultura y nutrido del pan y circo, la masa borrega y domesticable, barata, sedada y sin sueños. Que alguien me diga dónde puedo reciclarla.

Probablemente Dios no existe…

January 29th, 2009 by malize

Dios ha muerto, Nietzche ha muerto, y a mi me empieza a doler un poco la cabeza.

Comprendo perfectamente a los creyentes: los hay que tienen la necesidad de creer en algo o que, como explicaba la obra maestra Pi, sienten la necesidad de ver patrones en todo lo que nos rodea. Tanto da que sean católicos como físicos newtonianos: a ambos los entiendo.

Entiendo a los agnósticos, es más, me uno a sus filas: no hay pruebas suficientes para demostrar que Dios existe, y son más o menos las mismas que hay para demostrar que no existe. Y si no tienes pruebas ni argumentos válidos, ¿para qué opinar?

Pero los ateos. Oh, los ateos. Estos son una raza aparte.

Que alguien me explique la relación que tiene el papel de la iglesia católica y su persistencia dentro de la vida socioeconómica de Occidente con el hecho de que Dios no exista. Ya que eres suele ser el argumento principal. El hecho de que muchos católicos sean dogmáticos, homofóbicos, racistas y cabecicubos no demuestra que Dios exista o no.

Como ahora está de moda ser escéptico, estar a la vuelta de todo, ir de pseudo-punk (pero con dinero, ojo), ser un gafapasta repelente que recita a Marx y hacer ver que lo sabes todo en esta vida, he decidido que la única forma de ser realmente rebelde e ir en contra de la sociedad es bautizarme católica.

Eso sí que sería auténtico.